Gastronomía Burgos organiza un taller para jóvenes con autismo

Los compañeros y compañeras de Gastronomía Burgos organizaron un taller de cocina para los jóvenes de la Asociación de Autismo de Burgos. Como si de una receta de larga elaboración se tratase, la iniciativa, coordinada por el delegado burgalés, Enrique Cuesta, primero se cocinó de manera muy cuidadosa y posteriormente, unos días después, fue saboreada por los comensales invitados al ‘banquete’. ¿Cómo? …

Es decir, «primero se llevó a cabo en la que se podría denominar como la fase 1, para la cual nos reunimos los impulsores y colaboradores de la actividad con los cocineros profesionales que, de forma altruista, colaboraron con la causa, para registrar todo el proceso de elaboración de los platos», explica el delegado.

Esta elaboración tuvo lugar en el Albergue Fagus de Agés, «que sus propietarios nos cedieron desinteresadamente». Los encargados de preparar los platos fueron Óscar, que es el director de la Escuela de Hostelería de Burgos, que cuenta con un proyecto de difusión de técnicas culinarias denominado Iculinaria; y Pablo, que es cocinero del Centro Ocupacional El Cid, también de Burgos, y que cuenta con una dilatada experiencia en la elaboración de menús para personas que presenten discapacidades diversas.

«Con ambos al mando de los fogones, el equipo se completó con los componentes de la sección, para llevar a cabo las tareas de apoyo logístico», es decir, todo lo referente a la compra, limpieza, preparación y puesta en escena del espacio y tareas de elaboración previa de los platos».

El menú elegido fue el siguiente: espaguetis negros con calamares y mejillones, salmón ‘en papillote’, brocheta de pollo, calabacín y manzana, además de peras con chocolate de postre. Todo el proceso de preparación fue grabado en vídeo, que posteriormente serviría de tutorial virtual para que los chicos con autismo a los que iba dirigida la actividad pudieran cocinar sus platos.

PAS-Voluntarios de «la Caixa»

Unos días más tarde, los componentes de Gastronomía Burgos, en colaboración con Voluntarios de «la Caixa», en un número superior a la treintena, fueron a comprar todos los ingredientes necesarios para llevar a cabo el taller de cocina, con el vídeo grabado como manual de procedimiento.

Y se presentaron en el local de Asociación de Autismo de Burgos, donde fueron recibidos por un grupo de jóvenes dispuestos a cocinar, acompañados de los monitores del centro.

Todo el proceso fue grabado para guardarlo como recuerdo de una actividad en la que, según explicaba Carlos, uno de los monitores de la asociación de autismo, «los chicos que han participado han disfrutado muchísimo , ya que en todo momento han sido muy conscientes de lo que se trataba, es decir, de pasar un día muy diferente, que les permitió salir de su rutina diaria». Valga como testigo, el brindis con el que despidieron el vídeo, dedicado a los colegas de la sección burgalesa que les había preparado el taller de cocina.

Una muy bonita experiencia

Hay que decir también que, tras la comida, todos los presentes disfrutaron de una animada sobremesa, en la que no faltaron las partidas de diversos juegos de mesa (como la Rana, la Tuta …) cedidos por la Asociación La Calvillo de Aranda de Duero.

            «Efectivamente, se trataba de una actividad elaborada en dos fases, lo que nos permitió pasarlo muy bien por partida doble: preparándola, primero, y viendo después cómo la disfrutaron los jóvenes a los que iba dirigida», concluye el delegado. La esencia del PAS-Voluntarios de «la Caixa».

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