Después de un largo período de inactividad, la sección de Vela i Motonàutica Barcelona ha reanudado oficialmente su actividad con una primera salida que ha confirmado las ganas acumuladas de volver al mar.
Esta nueva etapa, en la que las primeras actividades programadas ya tienen el aforo completo, llega bajo la coordinación del nuevo delegado de la sección, Alessandro Deidda, quien ha impulsado el regreso con una propuesta formativa y participativa. La primera salida tuvo lugar el sábado 14 de febrero y reunió a un grupo motivado y con muchas ganas de aprender.
La actividad se inició con unos 30 minutos de teoría en tierra, centrados en las normas básicas de seguridad: cómo zarpar correctamente, los diferentes rumbos de navegación y el funcionamiento de un barco de vela en relación con el viento. Una base necesaria para hacer frente a la jornada con garantías.
La navegación empezó con condiciones ideales: sol, buena temperatura y viento suave que permitía una navegación cómoda. Pero, al poco rato, el día ganó interés técnico: el viento empezó a bajar y a rolar de forma irregular, para después volver a subir con fuerza. Este escenario cambiante permitió trabajar un amplio abanico de maniobras: viradas, trasluchadas y navegación en todos los rumbos, adaptándose a las diferentes condiciones meteorológicas del día. Una salida especialmente completa desde el punto de vista técnico.
El comportamiento del grupo fue, en palabras de Alessandro, «impecable: muy buena actitud, capacidad de reacción y ganas de aprender en cada maniobra». Finalmente, la tripulación regresó al puerto, amarró sin incidencias, cerró el barco y se despidió con muy buenas sensaciones.
En resumen, una salida exigente pero muy bien aprovechada, que marca un excelente punto de partida para esta nueva etapa de la sección de Vela y Motonáutica Barcelona y confirma que había muchas ganas de volver a navegar y hacerlo en buena compañía.



