El martes 24 de marzo, dieciséis fotógrafos de la sección de Fotografia Girona, encabezados por Manel Pérez, realizaron una nueva salida para disfrutar y practicar su afición. A las nueve de la mañana se encontraron en el mirador del Mas Ventós, una vez pasado Vilajuïga, desde donde se pueden contemplar unas vistas espectaculares sobre la bahía de Roses y la llanura del Alt Empordà, con el macizo del Montgrí al fondo y, a la derecha, el del Canigó. Después de hacer las primeras capturas y desayunar, reanudaron el camino en dirección a Sant Pere de Rodes.
La siguiente parada fue en la iglesia de Santa Helena de Rodes, una ermita prerrománica que destaca por la singularidad de su campanario. Desde este lugar privilegiado pudieron disfrutar de magníficas panorámicas sobre el Port de la Selva, y capturar nuevas imágenes.
Una vez finalizada la visita, se dirigieron hacia el monasterio de Sant Pere de Rodes. El elemento más destacable del conjunto es la iglesia del monasterio que, por su originalidad y antigüedad, es una pieza excepcional en el románico catalán. Construida entre los siglos X y XI para acoger a los peregrinos, permite captar el esplendor que vivió el monasterio. La construcción destaca por la gran altura que le proporciona un original sistema de pilares y dobles columnas, y por la riqueza ornamental presente en los capiteles y en la casi desaparecida portalada, obra del maestro de Cabestany. Los participantes pudieron disfrutar del entorno haciendo fotografías antes y después de comer, ya que compartieron almuerzo en un restaurante situado dentro del recinto.
Los que se quedaron con ganas de más, y tenían energías aún por gastar, completaron la jornada con el ascenso al castillo de Sant Salvador de Verdera, situado en lo más alto de la península del cabo de Creus: un mirador privilegiado del Alt Empordà, el Canigó, el golfo de León, el golfo de Roses y panorámicas de 360º.
Una jornada completa, llena de fotografía, paisaje y buena compañía.



