El miércoles 4 de marzo, un buen grupo de Caminants Barcelona, ha disfrutado de una matinal suave, para dar la vuelta al Golf Muntanyà, llegar hasta El Brull y volver por el pantano de Seva. Nos hace un resumen Eduard Riu, delegado de la sección.
La ruta comienza justo antes de llegar al pueblo de Seva. En dirección a la hípica de la Albareda, y en suave subida, llegamos a la urbanización del golf, que rodeamos desde el sector oeste hasta el este por el sur.
Delante de Can Roquer unas rocas nos llaman la atención, parecen un cromlec, pero se ve fácilmente que no son menhires auténticos, sino puestos por alguien con mucha gracia.
La vuelta por el torrente del Raurell hasta Can Serrà es como hacer de público en un campeonato de golf, siempre a primera línea y observando a los jugadores dando sus mejores golpes.
Finalmente llegamos a una construcción muy significativa: el Sagrat Cor de Casademunt, un edificio actualmente destinado a reposo y meditación, propiedad de una comunidad de monjas, pero que entre los años 1931 y 1950 sirvió de sanatorio de tuberculosos. El complejo se completa con una iglesia y otra construcción con funciones residenciales para acoger a los huéspedes.
Desde Casademunt a El Brull es un momento, un momento precioso en un entorno cautivador donde destaca la iglesia románica de Sant Martí. Al lado está la oficina de turismo y el Ayuntamiento con un restaurante con muy buena fama por su comida tradicional.
Subimos por curiosidad al castillo (sólo queda una pared), cruzamos el casco urbano y empezamos el regreso por el camino del Masset, una finca que cruzaremos por una pista que nos llevará en suave bajada hasta el pantano de Seva. Este año, con las lluvias que han caído, es un verdadero espectáculo.
Después, almuerzo de hermandad y una buena sobremesa para terminar una magnífica matinal.



