La Asociación del Personal de “la Caixa” lamenta profundamente el fallecimiento de Josep Vilarasau Salat, asociado hasta el último día de su vida y una de las figuras que contribuyó de forma decisiva a construir la “la Caixa” que hoy conocemos.
Su trayectoria al frente de la institución forma parte inseparable y fundamental de su historia, así como de la memoria de varias generaciones de profesionales. Fue director general y presidente de “la Caixa”, así como presidente de la Fundación “la Caixa”.
Pero hoy, desde la Asociación, queremos recordar sobre todo a la persona que nunca dejó de sentirse vinculada a nuestro colectivo y que siempre mantuvo una actitud de respeto, cercanía, simpatía y sensibilidad hacia nuestra Soci.
Y debe destacarse el compromiso que Josep Vilarasau mantuvo con la Asociación. Un compromiso que se hizo evidente cuando el 27 de junio de 1984 presidió, junto con el presidente de la Asociación, Josep Masip, la inauguración oficial de la antigua sede social de Teodor Roviralta, en Barcelona. Un acto que representa también su manera de entender “la Caixa”: una institución que siempre debía situar a las personas en el centro y que reconocía el valor de los vínculos que perduran más allá de la vida profesional.
Asociado desde su incorporación a “la Caixa”, Josep Vilarasau permaneció siempre fiel a la Asociación. Y esa fidelidad, discreta pero constante, es quizá una de las mejores expresiones de su carácter y del respeto que profesaba a las personas que formaban parte de la gran familia de “la Caixa” y de la Soci.
Hoy despedimos a un asociado ilustre, pero, sobre todo, a una persona que nunca dejó de sentir nuestra Asociación como propia. Su recuerdo permanecerá unido a nuestra historia.
La Asociación del Personal de “la Caixa” quiere expresar su más sentido pésame a su esposa, a sus hijos y a toda su familia, y comparte el dolor de todas las personas que tuvieron el privilegio de conocerlo y de trabajar a su lado.
Descanse en paz.




