Los compañeros y compañeras de Muntanya Barcelona, con Joan Bastús al frente, han comenzado la temporada con una excursión fácil y moderadamente corta, por las rocas del Baix Maresme.
Así, el martes 3 de febrero, realizaron una ruta de unos 12 kilómetros y unos 400 metros de desnivel, que empezó en la Roca de Toni o Dolmen de Can Boquet (Vilassar de Dalt), un dolmen del período calcolítico (2200 – 1800 a. C.) situado cerca de una necrópolis medieval.
Seguidamente pasaron por el Castell de Pedra, un asentamiento prehistórico con restos de magnesio de cuando se practicaba escalada de bloque; la Roca Llobatera, un yacimiento de la Edad de Bronce, y la Cueva de la Rana, donde se encontraron entierros con ajuar funerario. De aquí fueron hasta la Creu d’en Boquet para bajar hacia el poblado ibérico de la Cadira del Bisbe (Premià de Dalt), un poblado de los layetanos de finales del siglo V a. C.
Empezando la subida, pasaron por las rocas de Ignasi, donde todavía se practica la escalada, hasta llegar al mirador del Turó d’en Baldiri, con buenas vistas del mar y de Barcelona. Bajando en dirección a Teià, pasaron por el refugio de la Ferreria, donde afilaban las herramientas los canteros; la fuente de la perdiz, y el mirador del Sagrat Cor, para volver a subir hasta el collado de Can Gorguí y el collado de Clau hasta llegar al campo de tiro de Alella y bajar hasta final de la excursión: a casa de Agnès y Joan para disfrutar de una merecida cerveza.
“¡Una buena excursión matinal para empezar la temporada!”, comenta Joan, delegado de la sección montañesa.



