Un año más, unos cuantos compañeros y compañeras de la sección Activitats Subaquàtiques Catalunya fueron al Mar Rojo. Nos lo cuenta Victoria Eugenia Ibáñez, una de las participantes.
Esta apuesta nunca decepciona, está garantizado disfrutar del contraste: desierto en la superficie y lleno de vida y colores bajo el agua. Partimos rumbo a Sharm El Sheikh, nos embarcamos y empezó la aventura. Siempre que hemos hecho vida a bordo en el Rojo ha sido fantástica la convivencia, tanto si todo el barco estaba ocupado por los miembros de la sección como si sólo éramos la mitad de los ocupantes como en esta ocasión.
Hicimos un mínimo de tres inmersiones diarias y aquellos que nunca tienen suficiente hicieron también las nocturnas, y, como siempre, a veces unos se olvidan de los plomos y otros de abrir la botella, pero todo se solucionó satisfactoriamente.
El recuerdo de las anécdotas durante el viaje, de los bailes nocturnos, de los cumpleaños que siempre celebramos y de los kilitos de más (no los de ir bajo el agua, sino los otros) que nos hemos llevado, nos harán compañía durante largo tiempo hasta la próxima aventura de los submarinistas catalanes.



